Yo soy la romántica empedernida que quiere caer de bruces en tu pecho y contarte los lunares qu aún no noto si tienes y decirte bajo una luna desierta todo aquello que no imaginas ni en seños
Pero tú no dices nada
Y me quedó rodando entre tus cuencas azules, monitoreando Tus roses y resonando entre los huecos de nuestras tardes
Pero no me das razones ni motivos
Solo algunas acciones confusas que me hacen romper en llanto por dentro mientras por fuera sonrío Herrera y me quedó callada
No sé si sea cierto tú nombre o si esas nociones extrañas de deveniver lleguen a tanto o a tan poco
Me quedó en silencio escuchando tu charla eterna y viendo y sintiendo y muriendo por dentro por decirte entre gritos lo mucho que me duelen las bochas en que te vas
No te vayas
Quédate un rato
Abrázame esta noche que me muero de miedo y de astio y se me acaba la mirada precisa pero no la necesidad de sentirte
Por qué no cierras un momento los labios y dejamos que entre los grises veranos caiga tu cuerpo junto al mio
Profesar un posible futuro
O merodear entre agujas o picos e intentarlo
Dame un motivo que no sea absurdo para arrancar de mi mente un recuerdo y saltar sin miedo hasta el crepúsculo de tus mejillas
Ya no puedo hacer nada sin tocarte en memorias con las yemas
Y acariciar tu infinita dolencia que callas. Que no confiezas
Deja de esquivar con miradas o con canciones esto que parece estar sucediendo
Me quieres para tus noches o para tus días o para un atardecer contemplado desde el núcleo de esta impertinencia
No hay comentarios:
Publicar un comentario