Merodear la idea de desaparecer, sin más.
Digo ¿qué más da? Nos podemos acostumbrar siempre a las ausencias, al abandono. Nada termina teniendo relevancia.
Solo existen 17 pasos entre mi y un adiós, doy uno, doy dos. Regreso uno. ¿Por qué no me voy? Notificación. Alguien comentó tu estado. Ok, ok, me divierte; contestación; esperar respuesta. Ahora estoy a veintidós.
Buenos días ¿hoy es el día? Desayuna primero, algo gordo, algo obseso, date un gusto ¿qué más da? Ya te vas. Me encanta cocinar, qué rico está. Reposa la comida un rato, al rato te vas. Prende la tele ¿una nueva serie? 22 capítulos. Dale, un par de días más.
Ya no llores, levántate, frente en alto, no te lamas las heridas... Hoy es el día.
Preparadas las cartas, preparada la huida. ¿Qué me depara el destino? Una puerta o un río. ¿Cuál será mi merecido? No sé si soy cobarde o soy valiente. No sé si podré volver a verles.
Viaja ligero, déjalo todo ¿hará frío? ¿Usaré abrigo? Date un momento, respira hondo. No pienses en tu madre ni en tus cuadernos. Ya nada guarda este lugar más que tormento.
Mucho gusto, nos vemos pronto, espero volver el siguiente otoño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario