Es increíble la cantidad de daño que uno puede causar cuando se está atiborrado de inseguridades. ¿puedo quejarme por el daño infringido? No. Porque mi intención, desde el comienzo, fue romper. Porque uno ad muy imbécil ¿no? Vemos algo frágil, endeble, e inmediatamente intentamos violentarlo, degradado, una especie de venganza maldirigida. "Pero es difícil estar enojado cuando hay tanta belleza en el mundo".
Todos mentimos ynos mentimos segundo a segundo, ya tenemos tan ensayado el papel que nisiquiera lo notamos. Y somos bajos, y absurdos, y aranamos, y rompemos y tenemos tanto dolor en nuestro corazón, tanto miedo, tanta soledad, estamos desamparados.
Y derrepente me doy cuenta air, tal vez, no somos egoístas por naturaleza, sólo estamos tristes por inconsciencia. Y anhelamos desesperadamente no sentirnos así, no ser menos, ser amados, admirados, aceptados. Y nos volvemos la copia de la copia de la copia. Y es patético, pero incluso eso es poético, porque cada persona tiene tanta belleza, esos destellos de humanidad pura, nos es tan difícil verla, entenderla, pero, está ahíí, la sentimos, y un día nos cae como baldazo de agua helada, como un gancho directo a la cara. Despierta. Y entonces uno sólo puede agradecer por cada instante de su estúpida existencia.
viernes, 11 de noviembre de 2016
A
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