viernes, 12 de mayo de 2017

A tu salud.

La autodestrucción es un camino agradable. Es un buen lugar para estar, y para escapar de la soledad que representa la noche.
Un poco de malestar en la mañana siempre ayuda; si te destruyes de la manera adecuada vas a despertar solo, o con quien no deseas hacerlo, que es muy similar. Entre el sentimiento de resaca y el de soledad tendrás que hacerle caso a uno del cual preocuparte, y el padecimiento físico ganará.
También encuentras personas valiosas mientras te destruyes. Un ser que se daña para evadir la realidad te puede enseñar una cosa o dos sobre la vida. Nadie termina en este camino con una vida sencilla, y uno crece mejor si le tiran mierda encima.