viernes, 6 de febrero de 2015

Tu mente te odia

Uno no es su mente, como muchos alegan, uno es una proyección personal maquinada por su respectiva materia gris para la diversión de la misma. Como un niño torturando a una mosca a la que ya le quitó las alas.
Nuestra mente es nuestra enemiga, nos traiciona, nos hace miserables innecesariamente. Nos lanza señales confusas, se aferra a todo lo que nos jode, disfruta con todo lo que nos mata. A nuestra mente le gusta la mala vida, nuestra mente quiere morir.
No tengo otra explicación para tanto hijo de putismo.

jueves, 5 de febrero de 2015

Lo sobrevalorado

Felicidad, sinónimo de imbecilidad.
Sentimiento embelesado, arcaico y voraz; Jactanciosa, rustica, imperfecta, obstinada, arrogante; Absurda, abyecta, abatible, hastiante, asfixiante.
Trucos evolutivos que se valen reacciones químicas para preservar una puta plaga inerte.
Uno no está aquí para buscar la felicidad sino para ser miserable y estorbar.

domingo, 1 de febrero de 2015

Pendejez perpetua.

Uno nunca deja de ser pendejo.
Cuando hago memoria de como solia pensar me dan ganas de patearme. Pero no hay nada más pinche desagradable que ser una de esas personas que se empeñan en escribir sus pensamientos, nosotros, los poetas frustrados sin talento. Dudo que haya algo más penoso que encontrarte con tu diario de pubertad o con una libreta vieja en la que escribías cosas cursis semi profundas en la secundaria, encontrar tu cuenta de metroflog y ver la sarta de imbecilidades que pensabas, toparte con archivos viejos de word de pseudo poesía masticada. No, nada te hace sentir más pendejo que ver lo que escribías.  Esa persona que escribió todo eso no soy yo, pero lo fui. Da miedo.
Cosas que pensaba hace meses ahora las veo muy diferentes; pendejeo al fantasma de mi navidad pasada. Y en un par de meses voy a pendejear a la que soy ahora.
Soy una estupida y aún no me he dado cuenta.