viernes, 12 de mayo de 2017

A tu salud.

La autodestrucción es un camino agradable. Es un buen lugar para estar, y para escapar de la soledad que representa la noche.
Un poco de malestar en la mañana siempre ayuda; si te destruyes de la manera adecuada vas a despertar solo, o con quien no deseas hacerlo, que es muy similar. Entre el sentimiento de resaca y el de soledad tendrás que hacerle caso a uno del cual preocuparte, y el padecimiento físico ganará.
También encuentras personas valiosas mientras te destruyes. Un ser que se daña para evadir la realidad te puede enseñar una cosa o dos sobre la vida. Nadie termina en este camino con una vida sencilla, y uno crece mejor si le tiran mierda encima.

jueves, 19 de enero de 2017

678 horas.

Quisiera hacerme espuma de mar, o piedra inerte, o dolor de muerte, o pasajera de un sueño árido de oeste, pero la parte gris de mi cráneo añora la esquirla hecha humo a toda hora, pero mis tobillos rompen piedras en las casas y los bares y mi sistema central arde entre las sienes y mis pestañas se sienten pesadas a la tercera copa. Mis labios largos y agrietados están cansados de moverse sin emitir sentidos, pero no tengo pala o Pico, ni mapa ni castillo. Diambulo en círculos con el semblante desgarbado y el mentón roido.

viernes, 11 de noviembre de 2016

A

Es increíble la cantidad de daño que uno puede causar cuando se está atiborrado de inseguridades. ¿puedo quejarme por el daño infringido? No. Porque mi intención, desde el comienzo, fue romper. Porque uno ad muy imbécil ¿no? Vemos algo frágil, endeble, e inmediatamente intentamos violentarlo, degradado, una especie de venganza maldirigida. "Pero es difícil estar enojado cuando hay tanta belleza en el mundo".
Todos mentimos ynos mentimos segundo a segundo, ya tenemos tan ensayado el papel que nisiquiera lo notamos. Y somos bajos, y absurdos, y aranamos, y rompemos y tenemos tanto dolor en nuestro corazón, tanto miedo, tanta soledad, estamos desamparados.
Y derrepente me doy cuenta air, tal vez, no somos egoístas por naturaleza, sólo estamos tristes por inconsciencia. Y anhelamos desesperadamente no sentirnos así, no ser menos, ser amados, admirados, aceptados. Y nos volvemos la copia de la copia de la copia. Y es patético, pero incluso eso es poético, porque cada persona tiene tanta belleza, esos destellos de humanidad pura, nos es tan difícil verla, entenderla, pero, está ahíí, la sentimos, y un día nos cae como baldazo de agua helada, como un gancho directo a la cara. Despierta. Y entonces uno sólo puede agradecer por cada instante de su estúpida existencia.

lunes, 31 de octubre de 2016

Nadie.

A nadie le importas.
A nadie le importan tus problemas.
Nadie quiere escuchar tus traumas.
Nadie piensa antes en ti que en si mismo.
Todas las personas son básicamente egoístas.
Las personas están a tu lado mientras puedan servirse de ti.

Nadie te importa.
No te importan los problemas de alguien.
No quieres escuchar los traumas de alguien.
No piensas en alguien antes que en ti mismo.
Eres básicamente egoista.
Estás con las personas mientras puedas servirte de ellas.

viernes, 5 de agosto de 2016

Sin desfase.

Me es evidente que el movimiento periódico de las masas e individuos es invulnerable, las directrices no son marcadas socialmente sino que obedecen a un nivel biológico.

Aún así incurrimos en romanticismo y expectativas telenovelisticas. Se ha enfatizado que cada persona es especial, el acondicionamiento resultante es la imposibilidad de desglosar las formas con un juicio generalizado, la egolatría obliga a tratar los aspectos a nivel individuo.

Pero la naturaleza y lo que nos es instintivo no sufre desfases; evoluciona y cambia, más no se contraria, se le puede evadir, pero no erradicar.

Se siguen reglas no escritas, no estipuladas, no impuestas, los métodos es aplicados, más no razonados. La ignorancia de nuestra propia humanidad nos conduce a mutilar la abstracción primaria. Se violenta el sentido, después se desarma, se desglosa, se agrupa, se ensambla y se traga. Las cuestiones subyacentes son obviadas, la retórica es abusada con el propósito de mutar la percepción de la situación a valorar, a una soportable. Somos endebles al autoengaño.

Soy consciente de la manera en que respondo a tales situaciones, noto que los individuos en general que recaen en actitudes similares a las mías, noto que muchas de mis carencias son una constante en todos, y las advertidas en terceros puedo llevarlas a mí, y encajan.
Incluso noto que la carencia de dichos vicios generales se da por imposición, coacción, decisión o sumisión; eludir lo querido, resignarse a lo permitido. El gusto es relegado, desplazado por permisividad.

Hasta ahí todo bien. Hasta ahora todo ingerible. La problemática irrumpe cuando convergen las premisas anteriores y el producto son una noción violada y expectativas injustificadas respecto a otras personas.

¿Por qué, teniendo plena consciencia de razones, actos y consecuentaciones, se sigue buscando la incoherencia?

No es coherente esperar que alguien sea la excepción. Nadie es excepción. Todos somos la misma porquería impía y residual.

martes, 19 de julio de 2016

Me perdí.

Insonora esta noche de luna ineficiente
Concatenación de remembranzas obsoletas
La cordura pendular se incrusta en los daños
La invariable conexa que violenta lo cárnico

Inmaculadas sombras encriptan mis horas
Futiles persepciones que eluden razones
Ruptura craneal de pulmones corruptos
Palabras vanas que manipulan las nociones

Y mi parte central decuplica de andanzas
Mutila consciencias, suflaga conquistas
Abyectas premisas destilan manías
Miradas inversas mutilan mis fibras

Infructuosas ponderaciones absurdisan hazañas
Premisas subyacentes destrozan mis pupilas
Insufrible sistematización carente de oficio
Arcaico festín de conformismo reciclado

Abjurar de la ridícula moral permisiva que aqueja
Dar inicio a la deconstrucción de falacias inconexas
Maquinar métodos inmutables por carencias
Desglosar adecuadamente esta montaña de mierda.